Cuando buscamos tornillos, muchas veces no sabemos qué modelo elegir, qué necesidades específicas tenemos, y elegimos solo por tamaño o precio.
Pero conocer la anatomía del tornillo ayuda a elegir mejor, evitar errores y lograr fijaciones más seguras, incluso en trabajos simples del hogar
En la siguiente nota te explicamos, de forma clara y sencilla, cuáles son las partes de un tornillo, qué función cumple cada una y cómo influye en su uso, para que le puedas dejar de pedir al ferretero el “cosito”.
Un tornillo está formado por varias partes. Cada una cumple una función específica y determina para qué sirve ese tornillo. Veamos a continuación cuales son.
La cabeza del tornillo es la parte superior, la que queda visible y donde se apoya la herramienta.
Elegir correctamente la cabeza del tornillo es clave para mejorar la sujeción y la terminación del trabajo.
¿Qué es la huella del tornillo?
La huella es la forma donde encaja la herramienta, el encastre.
Cuerpo del tornillo
El cuerpo del tornillo define su tamaño y resistencia.
Incluye:
Cuanto mayor sea el diámetro y el largo, mayor será la resistencia, siempre que sea adecuado al material.
Rosca del tornillo
La rosca del tornillo es la parte en espiral que permite que se agarre al material.
La rosca correcta evita que el tornillo se afloje o se dañe el material.
Punta del tornillo
La punta del tornillo define cómo entra en el material.
Tipos de punta más comunes
Recubrimiento del tornillo
El recubrimiento protege al tornillo y mejora su durabilidad.
¿Por qué es importante conocer la anatomía del tornillo?
Porque te permite:
